sábado, 8 de diciembre de 2012

HA CAIDO


HA CAÍDO

Ha caído sobre mí la duda feroz, punzante.

Dejando un rastro de sangre.
Ha matado sin duda.
En la frente la marca de la muerte.

Ha caído sobre mí la ausencia.

Dejando sin luz , sin alma.
Y sobre mí la tierra, la señal de lo perdido.
La vida derramada a la espuma escapada.
La impotencia de la apatía desquiciada.

Ha dejado un lema: la rubrica del dolor.

La sombra: la tiniebla de la malquerencia.
Me ha dejado sin senda, la consigna del sufrimiento.

Ha caído sobre mí el destino: 
El beso del inevitable tiempo.
El rayo de la agonía contenida
En la tentación de la palabra.
En el sueño de la nada.

Algo se esta rompiendo.

Algo miserable esta matando.
Ya casi no queda aliento.
Ni siquiera para alentar la aflicción.
Y la oscuridad toma posesión.
Ocupando el espacio de otro aliento.
¿Quién puede sujetar el miedo y paralizar el curso del tiempo?

Ya nada  se puede hacer.
El destino ha dicho su última palabra.
Incapaz de atajar el quebranto.
En el camino  aguarda lo intangible.











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