domingo, 6 de marzo de 2011

NUESTRO SOL

Ultimamente tengo pocas ganas de escribir, pero sigo leyendo y encontrando  cosas que me reafirmar más en mis ideas conspiro_paranoicas, me refiero a esa sensación de que esta "crisis" como muchas otras que he vivido a lo largo de mi vida es el resultado de un plan perfectamente ultimado.
Y de que el mundo ni esta agotando sus existencias ni las guerras que se avecinan en el próximo oriente son inevitables para preservar el flujo del petróleo.
Lo que si es cierto: es el sufrimiento de tantos millones de personas en la La India,  en África, en  América Latina, en Oriente Medio  y también en menor escala  pero no menos doloroso, el drama del desempleo en España.
Me pregunto muchas veces ¿cómo puedo atajar ese horror? y no es que yo sea una buena persona preocupada solo por el bienestar de sus semejantes, no, soy egoísta. 
Lo que quiero es no sentirme culpable.


3 comentarios:

  1. Preguntate María si eres responsable. Y si la respuesta es si, que lo dudo, entonces,sientete culpable. Mientras tanto que sean quienes son responsables de esos problemas quienes los sientan, aunque dudo que esos responsables se sientan nunca culpables. La culpa siempre es de otro/s. Seguro que conoces unos cuantos casos prácticos. Y, entre tanto, que al sol mo le dé por hacernos uno de sus guiños. Un beso. Cuidate.

    ResponderEliminar
  2. Hola Emilio, cómo va todo? terrible lo de Japon, no paramos de una catastrofe a otra, en otro dia leí en un twitter lo siguiente: "2012 !! Los mayas eran japoneses!! Jo putas! Lo sabían!! Estamos acabados!! Al menos me quedan cervezas!!"

    ResponderEliminar
  3. Tanto llover en Semana Santa debe ser malo para el cerebro. El mío, al menos, anda bastante atrofiado y con pocas ganas de escribir. Pero la vida sigue. Desde nuestra última tenemos guerra en Libia, represión en Siria, huida de Tunez y tantas otras cosas más... Este mundo está cambiando, o tenemos la percepción de que lo hace. Desvelado, una noche, oí hablar de los verdaderos dueños del mundo... y más desvelado aun concluí que ya solo me quedan los pequeños ratos, las pequeñas cosas, y dormir bien, cuando puedo. ¡Tómate una cerveza a mi salud!. Desde Álava brumosa y húmeda, Emilio.

    ResponderEliminar